¿Seguimos juntos?
Y sobre la guerra que se vive en México, armas ilegales y regiones enteras gobernadas por el crimen ¿Quién es culpable?
Siempre he pensado que quienes ejercemos el oficio del periodismo somos como un puente a través del cual la sociedad recibe información rigurosa, fidedigna y de interés público (o así tendría que ser).
Al vivir en el extranjero como corresponsal esa función de puente toma una nueva dimensión para mi: se ensancha y extiende.
Con die Brücke, la nueva newsletter de Underground Periodismo y que con mucho gusto les presento, quiero acercarles con las dos realidades en las que me muevo: México, mi lugar de nacimiento y Alemania -y Europa, la tierra que me ha adoptado.
En este espacio quiero compartir con ustedes información y reflexiones sobre eso que nos interesa a ustedes y a mí donde sea que se ubiquen: acontecimientos políticos, culturales y de toda índole que pasan aquí y allá pero que de alguna forma repercuten (también) aquí y allá.
Ahhh… ¿y por qué die Brücke y no “el puente”? Porque el artículo de la palabra (puente, en alemán) es femenino. Sí, la puente.
Gracias por leer die Brücke por Underground Periodismo. Esta newsletter es gratuita. Siéntete libre de compartirla. Tu recomendación nos ayudará mucho.
Comencemos pues.
Tengo dos buenos amigos y colegas alemanes que son especialistas en México. Anne Demmer es desde hace 5 años corresponsal en México de la radio pública alemana ARD y Wolf-Dieter Vogel es un periodista independiente con mucha historia con el país y que ha investigado sobre la presencia ilegal de armas alemanas en México.
Pues bien, desde hace varios años, cuatro cuando menos, los dos se dieron a la tarea de comenzar a investigar juntos el camino de las armas ilegales que llegan desde Estados Unidos a México y las cuales soportan -de alguna forma- la estructura de violencia que reina actualmente en el país.
Como se sabe, porque así mismo lo han dicho las propias autoridades, se estima que el 75 por ciento de las armas que circulan en México en posesión de los diversos grupos criminales provienen del vecino país del norte. En la demanda que el gobierno de México presentó contra fabricantes de armas de Estados Unidos en 2021 (que por cierto acaba de ser rechazada por la suprema corte de ese país) calculó un tráfico anual de 873.000 armas.
Así que Anne y Wolf-Dieter querían dar con los traficantes, conocer sus rutas y la manera en cómo funciona todo ese aparato que permite que México esté inundado de armas ilegales en poder de civiles (criminales). Para ello, contactaron a diversos grupos en Michoacán y Guerrero, quienes han asumido literalmente el control de grandes regiones de esos estados y en donde su ley es la que manda.
Para su investigación hablaron también con pobladores para tratar de entender el impacto de la situación en la vida diaria de la gente común y también viajaron en varias ocasiones a Estados Unidos cruzando de ida y vuelta la frontera para corroborar en primera persona lo que pasa allá.
El resultado es el podcast “Guerra en México” publicado en cuatro episodios por la emisora Deutschlandfunk (desgraciadamente sólo en alemán) en el que explican a la audiencia alemana el rol que juegan las armas ilegales en la espiral de violencia que se vive en México.
Hace unos días me senté con Wolf-Dieter aquí en Berlín a tomar un café para hablar sobre su proyecto y compartió conmigo algunas de las conclusiones a las que llegó luego de más de 4 años de investigaciones.
Acá les comparto algo de lo que me comentó.
“Queríamos seguir el camino de las armas que llegan desde EU a México especialmente a estas zonas conflictivas como Guerrero y Michoacán donde el narco está muy presente y es el poder de facto”, me explicó.
Encontraron que el tráfico de armas estadounidenses a territorio mexicano tiene dos sistemas: por una parte, los grandes cárteles de la droga lo logran a través de su propia infraestructura con mucha gente que trabaja para ellos en Estados Unidos y en la frontera. El otro sistema funciona, diría Vogel, con vendedores freelance. “Es una venta hormiga que llega hasta las comunidades. La gente con la que hablamos en Guerrero y Michoacán nos decían: hasta acá llegan y pasan a venderlas (las armas) de vez en cuando”. La normalización de la expresión me sorprendió. Como decir: “De vez en cuando pasa el señor de los camotes en su carrito vendiendo”.
Pero no sólo eso. Wolf-Dieter me contó cómo les tocó ver de primera mano la forma en cómo el crimen organizado controla literalmente regiones:
“Nosotros estuvimos en Nuevo Laredo pero pasa lo mismo en Tijuana o en Ciudad Juárez, quien gobierna en realidad es el narco y no el gobierno. Cuando entramos de Estados Unidos a Nuevo Laredo (Tamaulipas) en el taxi, luego de dos minutos de haberlo tomado, nos detuvieron para controlarnos y ubicar quienes somos. No les interesamos porque no éramos migrantes. Pero nos quedó clara la situación que se vive ahí”.
En partes de Guerrero y Michoacán también les tocó ver quién lleva la voz cantante y no es precisamente el Estado.
- ¿Es una realidad que sí existe en México (en algunas partes del país) un Estado fallido?, le pregunté.
-Si. En algunas zonas, México sí es un Estado fallido. Aunque me parece muy ambigua la situación porque por un lado hay un gobierno encabezado por Claudia Scheinbaum que sí actúa y me parece que no mal. Están actuando mejor que sus antecesores, la gente nos lo dice. Por ejemplo la labor de la Guardia Nacional que logra detener enfrentamientos. Pero por otro lado, cuando te sumerges en regiones como la montaña de Guerrero o en Michoacán es como ir a otro mundo y es claro que sí hay zonas donde literalmente no opera el Estado.
- Como observador de la situación ¿crees que esto va a empeorar?
- No veo la solución. Es muy difícil. Hay una pobreza extrema y si a un chico de 15 años le ofrecen dinero fácil, tener un arma con la que se puede lucir impunemente por todo el pueblo, una camioneta …pues es atractivo y entendible que caigan.
En opinión de mi amigo y colega alemán la clave es terminar con la impunidad, mejorar la situación de la gente, y limpiar el sistema político. “Eso -dice- ayudaría mucho”.
Si fuera tan sencillo…
Gracias por leer die Brücke. Me encantará conocer tu opinión y si tienes propuestas de temas para abordar en esta newsletter no dudes en escribirme.
Me despido por esta ocasión y nos leemos de nuevo muy pronto.
Desde Berlín,
Yetlaneci Alcaraz
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Me gusta micho, muy interesante!